Icono del sitio Mathemalchemy

Proceso de creación de la maqueta

Mathemalchemy's final maquette

Dominique Ehrmann presentó a los miembros del equipo de MatemAlquimia su Proceso de Creación de Maquetas. Mira cómo las tres maquetas les ayudaron a crear, debatir, cuestionar, estructurar, validar e inspirar.

Cartel de YouTube
Reunir a veintitrés artistas matemáticos y matemáticos artísticos para crear una gran instalación artística multimedia requiere planificación… y una maqueta detallada (también conocida como modelo preliminar).

Las Maquetas en el proyecto MatemAlquimia

Las maquetas desempeñaron un papel importante en la preparación, desarrollo y fabricación del proyecto Mathemalchemy. Llevo muchos años trabajando con maquetas, en el desarrollo de mis propios proyectos en 3D y murales, y me han resultado muy útiles. Después de empezar con un dibujo, hago una maqueta de papel de bajo presupuesto para evaluar el potencial y los ángulos visuales de una pieza, lo que me permite corregir los errores que se hacen evidentes. Esta etapa crucial me ayuda a decidir si es un proyecto en el que quiero invertir seriamente.

Para mis propias piezas, la realización de la maqueta suele durar unas semanas. Con el equipo de veintitrés personas de MatemAlquimia, el proceso de realización de la maqueta duró varios meses, pero este proceso de gestación más largo fue muy importante.

Primera maqueta de MatemAlquimia hecha por Dominique Ehrmann and Ingrid Daubechies

Ha habido tres maquetas diferentes en este proyecto. La primera, desarrollada como resultado de extensas discusiones entre Ingrid y yo en otoño de 2019, sólo tenía un objetivo concreto. La llevaríamos a la Reunión Conjunta de Matemáticas de Denver, en enero de 2020.

Ilustraría el proyecto y nuestra visión, acompañando a nuestra presentación en la sesión Matemáticas y Arte. También sería un punto de enfoque mientras invitábamos a personas, artistas y matemáticos a unirse al equipo que construiría la pieza, que desde el principio pretendía ser un trabajo colaborativo. ¡Y funcionó! Catorce de los miembros finales del equipo se apuntaron en Denver, y nos ayudaron a reclutar a otros, hasta que constituimos nuestro equipo completo de veintitrés participantes. Desde el principio, Ingrid y yo aseguramos a todos que la primera maqueta era sólo una guía: todo quedaría abierto a debate durante el primer taller de tres días, previsto para marzo de 2020 en Durham.

La llegada de la pandemia hizo que ese taller pasara a estar en línea –¡en aquel momento era una experiencia nueva para todos nosotros! También significó que todo el proceso de fabricación tendría que cambiar. Al final del taller de tres días, se había decidido que ampliaríamos la primera y sencilla primera visión, para hacer algo más complejo, más avanzado, más desarrollado. Nos desviaríamos de aquella primera maqueta aún más de lo que Ingrid y yo habíamos previsto.

Comenzamos un largo proceso de reuniones semanales para explorar, discutir, planificar y esbozar ideas sobre lo que queríamos hacer en esta instalación. Y pronto tuve claro que necesitábamos una maqueta actualizada para ver la interacción entre las distintas escenas componentes y explorar las proporciones.

Segunda maqueta de MatemAlquimia

En sólo una semana preparé una construcción endeble muy fea con cartulina verde. Las fotos que hice para mostrarlas en la siguiente reunión ayudaron a todo el grupo a darse cuenta de que teníamos que cambiar las proporciones: la Colina de Riemann era demasiado pequeña; si queríamos tener un barco complejo, que ilustrara nudos y muchos otros elementos, el Océano era demasiado pequeño, la Bahía demasiado estrecha.

También me ayudaron a convencer a los demás de que, aunque el faro era una idea muy buena, la versión muy realista que habíamos estado discutiendo no lo era — presioné para que se creara una versión más poética, más artística, que efectivamente surgió después de las imágenes sobre el faro más realista de la segunda maqueta.

En mayo llegó el momento de comenzar con la creación de la maqueta final, construida a escala 1/4, en contraste con las dos primeras, que habían sido a escala 1/8. Los detalles, cada vez más elaborados, y la complejidad de la obra requerían esta escala mayor para que todo el mundo tuviera una buena visión de la pieza en su conjunto. También había llegado el momento de ir más allá del papel y el cartón, utilizando materiales más bellos -madera, tela- y de aportar un color y una textura más realistas a la maqueta. Algunos elementos de la pieza fueron objeto de acalorados debates y discusiones. Volvía a mi taller una y otra vez, para crear o adaptar un elemento, hacer una foto y llevarlo a la siguiente reunión para debatirlo, lo que llevaba a su aprobación o a nuevas sugerencias de cambios.

Para algunas piezas, ¡trabajé hasta cinco versiones antes de dar con la correcta! ¡Pero valió la pena! Aunque parezca un proceso muy largo, es importante tomarse todo el tiempo que sea necesario: si se comete un gran error en la instalación a escala real, es costoso remediarlo, pero en una maqueta, es fácil apartar una pieza equivocada y volver a empezar, corrigiendo el elemento que haya que corregir.

La maqueta final lleva ya un tiempo terminada; fue aprobada por todo el grupo y todo el mundo se ha encariñado emocionalmente con la pieza; hemos entrado en la fase de fabricación. Aun así, la maqueta sigue ayudándonos: está guiando nuestras elecciones de material, color y tono, y también me ayudó mucho a planificar la secuencia de fabricación. Puede que actualmente vivamos en una época un tanto irreal, pero necesitamos plazos realistas. La maqueta nos ayudó a planificarlos.

Maqueta final de Mathemalchemy

En esta etapa actual, estoy concentrando mi energía en los elementos textiles de la obra. Estoy a cargo de la Gran Página, la Colcha (quilt) de Criptografía y la Cabalgata de Hojas. Pero ésa es una historia para otra ocasión.