La viñeta de las ardillas clasificando primos expresa en cierto modo mi camino en las matemáticas, que pasó de una aceptación ciega de los hechos -aquí hay una fórmula, enchufa y traga, y funcionará- a comprender que las matemáticas son un esfuerzo humano, en el que podemos crear las reglas y ver cómo evolucionan.
